¿Por qué decimos “a buen entendedor, pocas palabras bastan”?

“A buen entendedor, pocas palabras bastan”

“A buen entendedor, pocas palabras bastan”, significa que una persona inteligente necesita que se le digan pocas palabras para entender algo y actuar como debe. Se suele usar para advertir de alguna circunstancia sin usar palabras que puedan ofender o para referirse a algo que no se quiere decir directamente.

Según se cuenta, en el siglo XVII un mendigo le solicitó una audiencia al cardenal Mazarino, primer Ministro del rey francés Luis XVI, para pedirle ayuda para poder salir de la mala situación en la que se encontraba. El cardenal aceptó, pero impuso la condición de que solo dijera dos palabras.
Entró el mendigo y dijo: “hambre, frío”, a lo que el cardenal hizo un gesto de asentimiento y dijo: “comida, ropa”. El mendigo al salir y explicar lo ocurrido dijo: “con su Eminencia a buen entendedor, pocas palabras”.

Podemos encontrar este refrán en muchas obras literarias y, desde luego, escucharlo con frecuencia a los hispano parlantes.

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